Desde Red Voltaire me entero de la publicación de un vídeo: Objetivo Pentágono, relativo al supuesto Boeing 757 que se estrelló contra El Pentágono durante el famoso 11 de Septiembre de 2001. En él se expone una teoría bien diferente a lo que ha sido la versión oficial publicada por el gobierno estadounidense. El vídeo está realizado desde hace ya dos años pero no tiene ningún desperdicio:
Invito a visitar el sitio web que está detrás de la investigación, donde se puede indagar más detalladamente sobre los pormenores del tema. Su enlace aquí.
Entro en Caspa.tv y leo un post sobre la nueva imagen de el Diario ABC en internet donde también se publica un ejemplo del nuevo diseño. Nada más verlo me viene a la cabeza el Diario Canarias 7 y lo que viene siendo su imagen para internet desde hace ya mucho tiempo. A continuación expongo dos capturas de pantalla de ambas publicaciones:
No son idénticos pero sí que existen muchas similitudes, ¿un plagio o simple inspiración creativa?
Vía Rebelión me entero de la existencia de War on want, una organización destinada a combatir la pobreza en el mundo tratando de hacerse eco de las enormes desigualdades presentes en el planeta así como de las injusticias que nos depara la globalización. En esta línea, ha publicado durante el pasado mes de Marzo de este mismo año un informe titulado Coca-Cola, el informe alternativo (3,5 MB) concerniente a algunas de las prácticas de la empresa, las cuáles chocan frontalmente con las sucesivas campañas de marketing (invirtiendo más de 2000 millones de dolares al año) que se lanzan cada año ofreciendo una imagen que nada tiene que ver con lo que este informe nos cuenta. Países como México, Guatemala, El Salvador, Turquía o Rusia han sido escenarios variopintos en los que Coca-Cola ha llevado a cabo acciones que no parecen mantener ningún paralelismo con lo que se ofrece desde las multimillonarias campañas de publicidad. Así, los problemas con los recursos naturales (gestión del agua), las relaciones con algunos de los sindicatos o la contaminación de la tierra son algunas de las prácticas que el informe recoge y que constatan acciones donde la concienciación ciudadana por un lado, y política por otro, son dos pilares básicos que deberían asumir y afrontar la situación permitiendo sentar las bases para eliminar las múltiples injusticias producidas en torno al mundo macroempresarial, cúspide del entramado global. Otra cosa es que interese.
Tuve la oportunidad ayer de asistir a la conferencia del famoso director de Le Monde Diplomatique y otras publicaciones como Manière de voir. Ramonet es doctor en Semiología e Historia de la Cultura y catedrático de Teoría de la Comunicación. Además, es especialista en geopolítica y estrategia internacional (siendo experto consultante de Naciones Unidas) y profesor en la Universidad de La Sorbona de París.
La conferencia se tituló "Efectos de la globalización sobre la sociedad de la información", donde se abordó la incidencia de las nuevas tecnologías de la información dentro del marco de la globalización como fenómeno reciente y específico de nuestra época. Así, Ramonet definió a la globalización como un fenómeno económico inspirado por tesis neoliberales que proclaman la apertura progresiva de las economías de los países al mundo, siendo su motor la Organización Mundial del Comercio (OMC). En esta tesitura, el autor otorga especial relevancia a la importancia de la economía de lo inmaterial afirmando que nos encontramos ante un fenómeno financiero más que ante un fenómeno estrictamente económico, es decir, la relevancia de los mercados de divisas y su capacidad preeminente de crear riqueza en detrimento del mercado tradicional. La analogía es clara: en la actualidad, las autopistas de la comunicación transportan señales inmateriales cuya relevancia es equiparable en pleno siglo XXI a la invención de la máquina de vapor y su posterior aplicación al ferrocarril durante los inicios de la Revolución Industrial allá por el siglo XVIII. Se evidencia por tanto la vital importancia que adquieren las tecnologías de la información y de la comunicación en el gran entramado que resulta ser todo el proceso global.
En base a todo lo afirmado, Ramonet comenta que el poder económico domina al poder político. Un claro ejemplo de ello es el Foro de Davos que se celebra todos los años en Suiza y que reune a políticos de todo el mundo con los grandes dueños del capital (ejecutivos y directivos de las grandes empresas mundiales), con el fin de facilitar inversiones en función de los intereses de ambas partes, ¿se confeccionan así las políticas y las grandes decisiones de los países? Ramonet lo tiene claro. El problema se engrandece cuando, además, todas estas relaciones de poder se ven reforzadas con la tendencia que muestran los medios de comunicación de masas en relación a la formación de grupos mediáticos dominadores de todas las esferas de la comunicación y cuya vinculación con el sector económico y macroempresarial resulta evidente. Por eso concluye afirmando que precisamente el problema no es con los estados sino con las empresas.
Como anécdota me gustaría destacar que durante el turno de preguntas posterior a la charla se le sugirió la posibilidad de publicar y hacerse eco en Le Monde Diplomatique sobre el abuso concerniente a la construcción del macropuerto en Granadilla así como el disparate y deterioro que supone para la isla de Tenerife, a lo que Ramonet respondió comprometiéndose sin ningún impedimento. Esperemos que así sea.
En la actualidad existen en el mundo nueve países dotados de armamento nuclear: E.E.U.U., Rusia, Francia, Reino Unido, Pakistán, China, Corea del Norte, India e Israel. Haciendo alusión extensiva al artículo publicado en la edición de El País de ayer Lunes 1 de Mayo escrito por José Allende (catedrático de Economía Aplicada de la U. del País Vasco), se expone la estrecha relación que existe entre la finalidad bélica o pacífica que se le puede dar al tratamiento de la energía nuclear. En base a ello explica la responsabilidad de cada Estado y las actitudes deliberadas que se toman respecto a decisiones ajenas. Así, el autor afirma:
"Ciertamente, no existe evidencia alguna de que Teherán esté enriqueciendo uranio con fines militares... pero si así lo hiciera ¿por qué Israel y Corea del Norte, por ejemplo, pueden disponer de armamento nuclear y no puede Irán? ¿Puede alguien decidir, por medio de la violencia, quién puede investigar en procesos nucleares y disponer de material fisionable y quién no puede? ¿Por qué Irán, Argentina, Brasil, Vietnam, Suráfrica, España... no pueden conducir su investigación nuclear hacia el enriquecimiento y el tratamiento y reprocesamiento del combustible usado en sus reactores nucleares?
[...]
El cinismo inaceptable de los países que forman el "club nuclear" radica en su permanente renuncia a la desnucleización unilateral, primer y obligado paso para el deseable escenario de un mundo sin armamentos nucleares."
Me gustaría hacer hincapié en el riesgo y la irresponsabilidad que supone el uso y la manipulación de la energía nuclear por parte de los Estados, ejemplo claro de ello son las largas y gravísimas secuelas que dejó Chernobyl hace ya veinte años. Rechazo tajantemente toda opción de energía nuclear dado el riesgo que corre el medio en el que vivimos y en el que se supone vivirán nuestros hijos. Por eso, me situo totalmente en contra de que Irán lleve a cabo programas nucleares, eso sí, tanto Irán como los otros nueve nombrados al inicio. Otra cosa bien diferenciada es el interés particular que parece existir en el trasfondo de todo esto... ¿qué tiene Irán que no tenga Corea del Norte a la hora de rechazar sus pretensiones o programas nucleares? Supongo que no será la naturaleza islámica del gobierno iraní y la férrea postura internacional que sostiene Mahmud Ahmadineyad...
Siguiendo la línea del conflicto entre israelíes y palestinos, recomiendo ver la película Domicilio privado. En ella se recoje el sufrimiento de una familia palestina al verse forzada a ceder la planta superior de su hogar para el uso de soldados del ejército de Israel. La invasión de la casa reduce el espacio de una familia de siete miembros a un simple salón para dormir. En este contexto afloran sentimientos dispares entre los miembros de la familia en relación con su situación. La película muestra muy bien las condiciones de unos frente a otros, es decir, la superioridad material israelí frente a las condiciones tan frágiles y precarias del pueblo palestino.
A continuación expongo un fragmento del guión, una discusión entre el padre de la familia (un profesor de instituto) y su hija mayor (estudiante), que ayuda a percibir el ambiente de la situación y donde se pueden comprobar dos visiones dispares de un problema. Uno más realista y la otra con una postura mucho más irracional. Concretamente ocurre en un momento en el que los soldados abandonan la casa: Mariam: ¿Por qué tenemos que bajar si ya se han ido? Mohamed: Porque todavía no sabemos si van a volver o no. Mariam: Quiero quedarme en mi habitación, no voy a encerrarme, no voy a bajar otra vez por su culpa. No voy a hacer lo que ellos me digan. Mohamed: Mariam, ¡mete tus cosas en la maleta y baja ahora mismo! Mariam: ¿Por qué? Mohamed: Porque yo lo digo, es lo mejor para todos. Mariam: ¿Por qué no les hacemos frente de una vez? No podemos quedarnos aquí con los brazos cruzados. Mohamed: Quedarse aquí (en la casa) es hacerles frente, es nuestra forma de luchar. ¡No sólo se les hace frente con armas! Mariam: ¿Esto es luchar papá? Quedarnos encerrados en una habitación mientras ellos se pasean por toda la casa como si fuese suya... ¡Míranos, mira nuestra familia, mira la realidad! Tenemos que pelearnos, tenemos que enfrentarnos a ellos. No dejaré que me traten como a un animal ni un minuto más. No soy cobarde, me defenderé a tiros. Lo haré. Mohamed: Mariam, ¡cobardes son las personas que sólo conocen el lenguaje de la intimidación! ¡Aquellos a los que les gusta el olor a sangre y se creen que la única forma de resolver los problemas es a través de la violencia y la arrogancia! Mariam: No soy ninguna cobarde y combatiré su fuego con fuego. Mohamed: Combatir fuego con fuego hija mía... no enseñes los dientes si no puedes morder. Benditos sean los que conocen sus límites y saben cuando parar. Haz lo que te digo.
Hace ya tiempo que pretendo escribir un post sobre el conflicto árabe-israelí y el extenso cúmulo de despropósitos que se han ido elaborando a lo largo de su corta historia en torno al mismo. La gesta colonial protagonizada por Israel tras la 2ª Guerra Mundial, llevada a cabo mediante la alusiva constante a una serie de estereotipos asignados deliberadamente contra el pueblo palestino con el propósito de desacreditar la existencia y pertenencia de un pueblo a un determinado territorio, ha sido clave en la estrategia llevada a cabo por Israel para apropiarse del territorio palestino. Muchos de los estereotipos aparecen descritos en la obra "Oriente Medio: el laberinto de Bagdag", concretamente en el capítulo dedicado al conflicto palestino: "Palestina bajo la ocupación militar iraquí".
Nos cuenta su autor (el Dr. José Abu-Tarbush Quevedo) cómo la acción colonizadora se presentó al mundo como una obra en pro de la necesidad de civilizar al Pueblo Palestino y no en cambio por el ansia sionista de la futura creación del Estado de Israel. Haciendo alusión a los numerosos estereotipos empleados y adjudicados sin piedad al pueblo palestino por Israel desde el inicio del conflicto hasta nuestros días destacan, entre otros: Inexistencia: el verdadero problema de la creación del Estado Judío recae en la construcción de un estado de carácter colonial sobre la negación de la existencia de otro pueblo. Todo ello pese al conocimiento sionista previo desde Europa de la existencia de un pueblo cuyo territorio decían era un "espacio vacío". Nómadas: no faltó la recurrente tergiversación de reducir al pueblo palestino a meros nómadas dando la vuelta a la historia y exponiéndola al mundo como una labor altruísta basada en alterar un territorio vacío, árido y seco en otro donde el Estado de Israel pudiese desarrollar sus proyectos más venideros. Refugiados: la huída forzada de su territorio suscitó la movilidad del pueblo árabe-palestino hacia los países árabes de la zona (fundamentalmente Jordania, Siria y Líbano). En esta tesitura se presentó a este pueblo carente de toda personalidad jurídica siendo reducido sus miembros a meras individualidades cuyo carácter de refugiado y su naturaleza árabe quedaba a merced de la hospitalidad de los países de acogida. Terroristas (filocomunistas): la proyección de la idea del palestino como terrorista surge a raíz de la impotencia israelí dado el auge de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y la dotación política que ésta aporta de la nueva realidad. La descalificación constante hacia la OLP fue fruto de la frustación israelí al ver ralentizado su ambicioso proyecto en la zona. Por eso, no se dudó en adjudicar al perfil palestino esa estampa de terrorista cuya existencia y razón coincidía por aquel entonces con la confrontación mundial bipolar entre el mundo capitalista y el comunista. Islamistas: este debate llega hasta nuestros días y tiene mucho que ver con el "choque de civilizaciones" que ya se ha nombrado en otra ocasión en este blog. La relación entre el terrorismo y el mundo islámico que protagonizó el 11-S de Nueva York ha sido instrumentalizada por Israel para combatir su situación en la zona. Así, como dice el propio autor: "el pretexto de combatir el islamismo radical y violento parece otorgar al Estado Israelí un renovado rol de E.E.U.U. en Oriente Medio, al mismo tiempo que reduce y condena a todo el movimiento de resistencia nacional palestino a la conexión islamista-terrorista." Inoportunos: en varias ocasiones (por ejemplo durante las conversaciones de paz llevadas a cabo en Camp David en Junio de 2000) se ha dotado al lado palestino como inconformista por rechazar una "generosa oferta" desde el bando israelí en relación al proceso de bantustanización del territorio palestino. Una vez más se presenta al colonizado como culpable de su situación y cuyo destino parece merecerse. Eso sí, el hecho de la existencia de textos sagrados que "legitiman" la creación del Estado de Israel es suficiente para justificar la fechoría colonial y su aptitud en la zona. Así, mientras se establecen criterios desiguales en materia de seguridad, se vira la tortilla y se expone al pueblo palestino como una verdadera amenaza para el Estado sionista. Además, y como bien afirma el autor, "se sigue jugando con la memoria de las víctimas del nazismo, de la que tanta rentabilidad ha extraído la clase política israelí para inmunizarse antes las críticas que le llueven de la comunidad internacional".
Estas no son sino algunas de las premisas que vienen a constatar la realidad de una historia injusta, la apropiación de un territorio ajeno de manera deliberada e ilegal cuya acción colonial ha incluido la propia negación de la existencia de un pueblo, además de su menosprecio continuado.